Bishop Kemme's Support For Dreamers /EL APOYO DEL SR. OBISPO PARA “LOS DREAMERS”

President Trump’s decision to end the DACA program is a matter of serious concern. The immigrants protected from deportation by the DACA program came to this country as children, some at such a young age that America is the only home they have ever known. “Dreamers” live and work among us as contributing members of society. While DACA was never a permanent solution, it did provide as many as 800,000 people with a measure of relief from the constant fear of deportation.

As bishop, I stand in solidarity with the "Dreamers" and call upon Congress to pass permanent protections on their behalf. I do so with the recognition that immigration has become one of the most contentious issues in American politics. While consensus on many aspects of immigration policy remains elusive, it is my hope that people of different perspectives on immigration can agree that immigrants brought to America as children should not be deported and sent back to a place they may have no memory of. Only a law passed by Congress can bring a definitive resolution to the plight of these individuals.

I ask our people to join me in prayer that such a resolution is forthcoming and to ask Kansas’ congressional delegation to work with other lawmakers and the Trump Administration in fashioning a policy for "Dreamers" that upholds America’s highest ideals as a beacon of welcome to immigrants.

En Español

La decisión del Presidente Trump de poner fin al programa DACA es motivo de grave preocupación.  Los inmigrantes protegidos de la deportación por el programa DACA vinieron a este país como niños, algunos a tan temprana edad que América es el único hogar que han conocido.  “Los Jóvenes DACA” viven y trabajan entre nosotros como  miembros contribuyentes de la sociedad.  Aunque DACA no fue una solución permanente, ésta proporcionó con una medida de alivio del temor constante de deportación a 800,000 personas.

Como Obispo, soy solidario con estos jóvenes de DACA y pido al Congreso que promulgue protecciones permanentes en su nombre.   Hago esto con el reconocimiento de que inmigración se ha convertido en uno de los temas más polémicos de la política estadounidense.  Si bien el consenso sobre muchos aspectos de la política de inmigración sigue siendo difícil de alcanzar, es mi esperanza que personas de diferentes perspectivas sobre inmigración puedan estar de acuerdo que aquellos inmigrantes traídos a Estados Unidos cuando eran niños no deberían ser deportados y devueltos a un lugar del que no tienen ni una memoria. Solo una ley aprobada por el Congreso puede traer una solución definitiva a la difícil situación de estos individuos.

Pido a nuestra gente que se unan a mí en la oración para que una resolución de este tipo sea próxima y que pida a la delegación del Congreso de Kansas que trabaje con otros legisladores y la Administración de Trump en la formulación de una política para los jóvenes DACA que defiende los más altos ideales de América como un faro de bienvenida a inmigrantes